9 meses sin rozar tus pies
fueron excarcelándo el deseo,
clavandome estacas en la noche.
nos esquivamos los abrazos
pero el corazón golpea fuerte,
lo bueno quedo entre nosotros.
no digas que he muerto por ti,
no tengo el valor del suicidio.
le pido al cielo un milagro
y que una noche dormido,
sienta tu roce en mis pies.
jueves, noviembre 05, 2009
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