la noche estrellada va iluminando nuestras pisadas
por momentos pasamos a abrazarnos con el mar
caminamos entre caricias y el silencio de la noche
cada beso es un pedido de permanente deseo
la justa razón de un amor,
que se sueña eterno.
miércoles, noviembre 25, 2009
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario