miércoles, septiembre 16, 2009

2 de julio del año 1973

Ciudad de la plata 7 de febrero del año 2008

Estaré en días, clavado de pies y manos, sin ser cristo reposare en el dolor de mi padre y subire mi alma a través de los Ángeles caídos.

Ciudad de la plata 2 de julio del año 1973,

nace un militante.

En el hospital ubicado en 2 y 50, frente a lo que fue en esa época el comedor universitario, hoy año 2008 es la facultad de odontología, comenzó a nacer la persona que hoy escribe, tras un parto agotador, la primeriza madre se revolcaba del odio de tener que sufrir a este niño varón salir a los golpes por esa vagina tan estrecha que ya nunca recuperaría su forma juvenil anterior por este desastre de la naturaleza.
Lamentablemente sufrí, mi cabeza quedo hecha un huevo y era bastante menudito ósea que cualquiera podría decir que objetivamente era un bebe de esos que seria bueno que no nos pidieran opinión sobre su belleza.
Después de los días donde tomaba leche de teta materna fui involucrándome en altas operaciones políticas de riesgo absoluto, donde tenia a pesar de mi corta edad un papel fundamental ya que en las esquinas de las fabricas volanteabamos en contra de los milicos que gobernaban tras la muerte de Perón que había fallecido el 1 de julio de 1974, cuando yo cumplí un año, estaban todos en su velorio.
Por lo tanto yo ubicado estratégicamente a upa de mi madre muy sutilmente dábamos en mano los papeles donde se denunciaba los aprietes patronales en contra de los trabajadores del general Perón.
Ya para entonces militábamos en el Peronismo de Base y al poco tiempo después de grandes discusiones familiares logre que mi familia pasara a ser parte de una familia mucho mas grande llamada Fuerzas Armadas Peronistas (F.A.P) la cual nos integro de maravillas y donde fuimos muy felices, donde todos tenían nombres inventados, muchas armas y muchas bolas para poner en jaque a los empresarios forros del los milicos, a los cuales les hicimos la vida, lo mas imposible posible cuando se metían con nuestros compañeros laburantes .

Ciudad de la plata 9 de febrero del año 2008

El maquillaje ha hecho que tomaran nuestras armas, que hoy es el peronismo, comandados por gallinas que solo ponen huevos de oro, creo que es tiempo de pegar la vuelta y tomar lo que no les pertenece, devolverlo a nuestro pueblo, en honor a los caídos.


Les podría contar miles de hechos que ayudarían a ilustrar por los peligros que pasamos como familia pero básicamente se podrían clasificar en los siguientes: el peligro individual, el familiar y el del conjunto.
El peligro individual lo teníamos los tres miembros de la familia, se podía dar en cualquier ámbito donde desarrolláramos tareas comunes ya sea en una guardería, facultad, trabajo, ir de compras, alguna salida social, ese peligro era el del día a día, no tenia un porque, ni cuando podía ocurrir, era lo que se denominaba vivir bajo la opresión de una dictadura en la cual cualquier error el mas pequeño que sea, podría delatar nuestra ideología, nuestros pensamientos en favor de la libertad del pueblo y la democracia de la argentina
El peligro familiar era más comprometido, desarrollábamos operaciones más complejas, las cuales no eran tan evidentes cuando veían una familia común. Podía consistir en trasladar algo o a alguien, tareas de propaganda politica, hacer tareas de inteligencia que no eran percibidas por el enemigo.
El peligro del conjunto era el mas temido por eso se generaban todas las condiciones para que no llegaran a conocer nuestro organigrama, por esa cautela las F.A.P fue una de las pocas organizaciones que tuvo bajas, solo dos bajas en astilleros porque los compañeros estaban muy quemados.
La organización se componía por cedulas, regionales y mesa de conducción nacional.

Mi familia desarrollo un esquema político familiar poco frecuente y hasta que pudimos aguantamos el embate de los milicos, mucha suerte hizo que pudiéramos pasar a la fase de retirada cuando fuimos obligados al exilio.
Primero el exilio interno por varias ciudades de la provincia de buenos aires y algunas provincias como San Juan hasta que con ayuda de familiares y amigos, pudo primero mi viejo y a la semana el resto de la familia, irnos a Brasil.
Luego de dos años logramos que nos dieran a través del ACNUR la posibilidad de ir como exiliados políticos a Canadá hasta que en el año 84 volvimos a nuestro país en paz y con muchas ganas de encontrar a la familia que estuvo ausente en nuestras vidas.
Cada miembro vivió la vuelta con sentimientos de mucha carga emotiva y recién hoy puedo decir que he superado todo lo que nos dio y nos quito ser un militante.

En la búsqueda de construir desde la verdad, una justicia social para nuestro pueblo, que le devuelvan la dignidad perdida, acepto el convite y me verán atravesando el dolor de los humildes.

Ciudad de la Plata 18 de marzo del año 2008.

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